
El pasado 9 de Marzo Yolanda Alfonso, una agente de viajes, presentó una denuncia ante la Fiscalia General del Estado y otros estamentos y parece que recientemente la Fiscalia General le ha dado curso.
El contenido de la demanda radica en que para vender viajes en España hay que tener una licencia de agencia de viajes y estar regido por las reglas del sector que en España está muy regulado.
En nuestro país (y en todo el mundo) hay muchas páginas web que viven del modelo de afiliación. El modelo es sencillo. Consigues atraer tráfico de alguna manera a tu site, en general a través de SEO o de algún servicio tipo comparación de precios y luego reenvias las visitas hacia las webs que venden viajes (líneas aéras, cadenas hoteleras y agencias de viajes on-line) para que los clientes adquieran productos turísticos y si lo hacen, las compañías vendedoras dan una comisión a los afiliados.
El sistema es sencillo y se ha extendido por todo el mundo desde hace años. Nosotros hasta tenemos nuestra propia plataforma de afiliación así que cualquiera puede ganar dinero dirigiéndonos tráfico.
Desde mi punto de vista, está claro que cualquier afiliado que redirija claramente el tráfico hacia la web del que vende y sea en este site donde se hace la venta, no hace nada extraño o cuestinable porque es claro para todos quien vende el viaje así que para mi, no hay caso.
Es cierto que algunos afiliados van mucho más allá y no redirigen el tráfico sino que todo el proceso y la transacción se realiza en su site pero la venta real la hace un tercero pero no es claramente visible. Este caso es más cuestionable porque el cliente debe saber claramente a quien le está comprando y este debe tener la licencia necesaria para realizar su actividad.
Sin embargo, la causa del enfado general de los agentes de viajes es desde mi punto de vista, otro. Es muy fuerte que algunas compañías aéreas , por ejemplo, no le de ni 1 euro de comisión a un agente que le vende un billete y le de 8-12€ a un afiliado que le lleva a un cliente que le compra un billete. La diferencia de funciones es muy escasa pero el cambio de remuneración es bestial y bastante sin sentido. Eso sí, como estas compañías entienden ese gasto de afiliación como inversión de marketing y no como comisiones pues lo hacen tranquilamente.
Yo creo que la denuncia no va a ir a ningún lado pero saca a relucir un sinsentido de que algunas compañías paguen a los afiliados que les traen clientes a la web y no a los agentes de viajes que les venden billetes.