
Ayer por la noche mi mujer tenía una reunión de trabajo a última hora así que desde las 19:00 a las 22:00 me encontraba en mi casa solo con mis tres hijos mayores (8, 7 y 5 años) y nuestra hija pequeña de 4 meses.
Cualquiera que sea padre (y el que no, se lo puede imaginar) comprende perfectamente la compleja situación que un hogar familiar soporta en esa franja horaria en la que hay que hacer baños, deberes, jugar un rato y dar de cenar a sus tres hijos mayores mientras la pequeña reclama su biberón llorando a pulmón.
En la cúspide del caos, hacias las 21:00 suena el teléfono. Al cabo de pocos segundo, en los que notas como la llamada es desviada a probablemente algún lejano confín del mundo, una dulce voz sudamericana pregunta por el Señor Ignacio Giral, osea yo. Como ya tengo experiencia, no le doy tiempo a articular ninguna palabra más y le pido amablemente que, trabaje para la empresa que trabaje, apunte en el expediente que no me llamen más porque sea lo que sea que ofrecen no me va a interesar y cuelgo.
A las 21:02 se repite la llamada. Hablo con otra dulce voz sudamericana que trabaja para otra empresa y repito, aún con algo de paciencia, el mismo mensaje y cuelgo.
A las 21:04 se repite otra llamada con otra dulce voz sudamericana. En este caso pregunto para que empresas trabaja y me comenta que para ENDESA. Les repito el mismo mensaje y ya en mal tono les pido que no me llamen nunca más.
A las 21:05 se repite otra llamada con otra dulce voz sudamericana y ya pierdo los estribos. Pregunto para que empresa trabajan y me comentan que para GAS NATURAL y les pido que no me llamen nunca más y a gritos les amenzo con denunciarlos a no sé quien por no sé qué y cuelgo.
Cesaron las llamadas (4 en menos de 5 minutos) y volvió la calma. Por supuesto, me arrepentí inmeditamente de mi actitud, no porque no fuera la que se merecían sino porque la escena ocurrió ante el asombro y perplejidad de mis 4 hijos que me iban preguntando.. ."¿pero quien llama?".
En ATRAPALO nos tomamos muy en serio el SPAM. En primer lugar porque creemos que este tipo de prácticas es perjudicial para nuestra empresa y marca y en segundo lugar por que una dura ley de protección de datos personales nos pesigue. Un simple clic en la parte inferior de cualquiera de nuestros mails y automáticamente estas dado de baja. Nada más fácil.
La empresas de telefonía y eléctricas hacen SPAM telefónico industrializado a nivel global y pasan totalmente del daño que estas prácticas les hagan a sus marcas/negocios. El spam telefónico es muchísimo más intrusivo que por e-mail y no tengo ni idea de cómo darme de baja de estas listas. Supongo que habrá que enviar una carta (quien escribe cartas hoy día???) a no sé que dirección de no sé donde. Averiguarlo para cada empresa me iba a costar un montón de tiempo que no tengo así que seguiré sufriendo el acoso de este spam insoportable.
Si algún día una operadora tiene la genial idea de crear un filtro antispam de llamadas comerciales con el que automáticamente se pueda impedir recibir estas llamadas y en las que poder "marcar" fácilmente números de teléfono como spammers (si lo han hecho con mail no puede ser muy complicado hacerlo con llamadas) para impedir que te puedan volver a llamar ya tienen en mi un nuevo cliente asegurado.
Actualización 24/11:
Por gentileza de Leonidas. Parece que todo está inventado...