miércoles 15 de octubre de 2008

Posible megacompra en el sector turístico español

Hoy se publica en Hosteltur una noticia de la que hace tiempo que hay rumores. Se trata de la posible compra de Globalia por parte de Orizonia. Esta noticia se añade a los rumores sobre posible venta de Marsans que han sido desmentidos por la compañía aunque, cuando el río suena...

De llevarse a cabo la compra de Globalia por parte de Orizonia, este grupo se convertiría en el lider claro del mercado turístico español con mucha diferencia sobre el siguiente. Se integraría las agencias de Viajes Iberia, Halcón y Ecuador, los mayores touroperadores nacionales Travelplan, Iberojet, Solplan y un montón más de más pequeños y a la compañía de vuelos charter de Orizonia, Iberworld, añadirían una línea aérea regular como es Air Europa (aunque ya tenga un parte importante de negocio con los charters de Travelplan).

Estas operaciones siempre son dificiles y complicadas y es muy probable que haya más compradores interesados en Globalia pero Orizonia tiene para mi un interés mayor que otros potenciales compradores ya que, estratégicamente, le situaría con una posición muy clara de liderazgo en España lo que le permitiría más fácilmente, cuando las aguas bursátiles vuelvan a su cauce, la potencial salida a bolsa como "exit strategy" de Carlyle del capital de Orizonia.

Tiempo al tiempo...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Nacho, dicen los guiris "it is not over till the fat lady sings", y creo que aquí todavía no ha cantado ... Orizonia está en una huida hacia adelante, y seguro está sufriendo la crisis (no sólo en ventas, que eso seguro) en problemas de financiación, ya que todo lo que ha comprado lo debe, y lo tiene en el balance con créditos ... O sea, ¿los bancos le van a dar financiación para más? no se ... Carlyle tendrá que poner más pasta (que la tienen todo sea dicho).
Lo de Globalia lleva "confirmándose" mucho, pero no acaba. Lo que está claro es que a Orizonia le falta músculo de red, y por eso suenan lo de posibles adquisiciones.
Ah, que comprar una compañía aérea ahora no es plato de gusto para nadie, y menos obligado.
Un abrazo
Iñigo